Albores de la educación de sordos en Venezuela. Huellas de un proyecto truncado por la violencia, a finales del Siglo XIX

Alejandro OviedoPor Alejandro Oviedo,

Berlín, 2007.

Sección: Artículos, historia.

 

 

1935 se señala como el inicio de la educación de los sordos en Venezuela. Entonces se abrió en Caracas, la capital del país, el Instituto Venezolano de Ciegos y Sordomudos. En 1946, ese instituto se dividió en dos escuelas, para separar a los niños sordos de los ciegos. La sección dedicada a los sordos se convertiría en la Escuela‐Taller de Sordomudos , y se encargó a monjas de la orden franciscana. Pero esa es otra historia.

Aquí quiero hablar de una interesante noticia fechada en 1899 que encontré en los archivos del periódico The Silent Worker, publicado por la escuela de sordos de la ciudad estadounidense de Nueva Jersey. Según la noticia que menciono, a finales del Siglo XIX un maestro oyente de Estados Unidos, llamado George H. Quackenbos, habría sido contratado para dirigir una escuela de sordos en Caracas. Quackenbos llegó incluso a viajar a Venezuela. Sin embargo, al llegar al país se encontró con una violenta revuelta política, que lo obligó a regresar a Estados Unidos, con lo que el proyecto nunca pudo llevarse a cabo.

En estas páginas quiero comentar más en detalle esta noticia. El proyecto trunco que tuvo a Quackenbos como uno de sus protagonistas habría supuesto que la educación formal de los sordos en Venezuela hubiera podido iniciarse varias décadas antes de 1935. Aunque la noticia de The Silent Worker no lo señala, yo he llegado a la conclusión de que aquel proyecto puede datarse en 1892, es decir, 47 años antes. Veamos más sobre esto.

Las circunstancias de aquellos años en Venezuela

Los últimos años del Siglo XIX en Venezuela fueron bastante movidos. Al lado de la inestabilidad política, hubo reformas muy profundas en la estructura del estado. Una de ellas fue la iniciada por Antonio Guzmán Blanco en el campo educativo. Este presidente, que gobernó a Venezuela durante varios períodos en aquellos años, decretó el 27 de junio de 1870 el Decreto de Instrucción Pública yObligatoria. En este decreto se estableció que la enseñanza primaria era gratuita y obligatoria en todo el país, y se reguló también qué cosas deberían aprender los niños. Entre ellas estaban la aritmética, el sistema métrico, la gramática castellana y principios para entender la vida ciudadana y las leyes del país. También se creaba con él un impuesto para financiar la creación de escuelas y la contratación de maestros. Como resultado de este decreto, se pasó de tener unas 400 escuelas para la fecha del decreto (que atendían a unos 15.000 alumnos) a más de casi 2.000 escuelas y unos 100.000 alumnos en 1885.

En ese contexto es fácil comprender que surgiera la idea de atender también a la población sorda. Por la información que trae The Silent Worker, puede pensarse que alguien hubiera tomado la iniciativa de buscar ayuda en el exterior del país. Eso fue una constante en todos nuestros países latinoamericanos.

George H. Quackenbos, 1899. Cortesía Gallaudet Archives.
George H. Quackenbos, 1899. Cortesía Gallaudet Archives.

George H. Quackenbos fue un personaje muy curioso. Nació, según el mismo artículo de prensa que estoy comentando, a mediados de la década de 1860. En otros artículos de ese periódico aparece como maestro de sordos entre 1890 y 1892. Alrededor de aquellos años publicó numerosos artículos de viajes, poemas y artículos de opinión en The Silent Worker, y se encuentran en ese periódico, en esos años, muchas otras noticias curiosas sobre él. Según ellas, luego de varios años de aventuras en el oeste norteamericano, donde además de participar en masacres de indígenas (lo que es referido de modo “divertido” por los redactores del periódico –que tenía una tendencia bastante racista) aprendió muy bien el español.

Esto último, su dominio del español, fue tal vez lo que le granjeó el interés de la persona que lo contactó para trabajar en Venezuela. En ese tiempo, Quackenbos trabajaba en el West Chester Institute for the Deaf and Dumb at Throg ́s Neck, una escuela de sordos en Nueva York. Según dice textualmente la noticia:

Después de trabajar tres años fue nombrado director del Instituto Venezolano para Sordomudos [Venezuelan Institute for Deaf and Mutes] en Caracas, debido a su dominio del español. Cuando llegó allá se encontró con una revolución en progreso, y regresó a casa, donde se empleó como director de un hotel de verano en las playas de Virginia (The Silent Worker, 1899 (Vol. 12, N° 3, pág. 35)

Poco tiempo después de volver a Estados Unidos, Quackenbos se puso a trabajar en la policía de Nueva York, donde permaneció por varios años. Según una noticia del mismo diario, fechada en 1902, en esas funciones policiales parece haber sido asesinado por un italiano borracho. Luego no volvemos a encontrar noticias sobre él, al menos según los textos disponibles en la red.

¿Quién promovió y cuándo se lo hizo, el proyecto de una escuela para sordos en Caracas, a finales del Siglo XIX?

La noticia que refiero antes no nos permite sacar más cosas en claro ¿Quién estaba detrás de este proyecto? ¿Cuándo ocurrió todo, exactamente? Los únicos datos claros que tenemos ahora es que eso ocurrió cuando ya Quackenbos había trabajado unos años como maestro de sordos, y eso pasó al menos entre 1890 y 1892. Y sabemos también que a su llegada a Venezuela se encontro con una “revolución”. Vamos a revisar entonces esos datos, para ver de qué modo los interpretamos.

Es fácil suponer que las autoridades venezolanas de aquel tiempo, en el ambiente creado por el decreto de Guzmán Blanco, se animaron a contratar a un maestro norteamericano, y que Quackenbos, por sus conocimientos de español, calificaba para el cargo. Guzmán Blanco, antes de ocupar la presidencia del país, fue diplomático venezolano acreditado en Washington, durante la década de 1850, lo que permite creer que había dejado contactos y amistades en Estados Unidos. Guzmán era un gran entusiasta de la cultura francesa, pero luego de 1880, cuando se puso de moda el oralismo (a consecuencia, en gran medida, del Congreso de Milán), el modelo francés no estaba ya demasiado de moda, lo que permite explicar porqué no se escogió a un maestro francés para el proyecto de escuela de sordos.

A finales del Siglo XIX hubo varias “revoluciones” en Venezuela. Varias de ellas ocurrieron por los conflictos políticos que implicaba el poder de Guzmán Blanco, que continuaba dominando la escena política del país tras bastidores. Una de ellas ocurrió en 1879, cuando el General Gregorio Cedeño se alzó en contra del Presidente Linares Alcántara, que se rebeló contra la autoridad de Guzmán Blanco. Linares Alcántara fue sustituido por el propio Guzmán Blanco, en lo que fue su segunda presidencia. Pero en aquellos años Quackenbos, que nació a mediados de 1860, no había todavía empezado su carrera como maestro de sordos (lo que ocurrió a principios de la década de 1890, como he dicho antes), y era todavía un muchacho. Eso nos hace eliminar la posibilidad de que el proyecto de escuela se ubicara en aquellos años.

En 1892 hubo otra “revolución”. Entonces se alzó Joaquín Crespo, al frente de la “Revolución Legalista”, y en contra del Presidente Raimundo Andueza Palacio. En junio de 1892 la violencia alcanzó Caracas, y Andueza palacio fue derrocado, a lo cual siguieron varios meses de violenta anarquía. Este año sí coincide con los otros datos. Quackenbos debió llegar al puerto de La Guaira en esos meses de violencia, a mediados de 1892. Al encontrar el país revuelto, optó por la prudencia y se embarcó de regreso. Si esta interpretación es correcta, el proyecto de escuela debió entonces haber sido aupado por el Presidente Andueza Palacio. Cabe ahora buscar en los archivos venezolanos de la época, para rastrear huellas del proyecto.

Fuentes:

República de Venezuela, 1870. Decreto de Instrucción Pública, Gratuita y Obligatoria. Consultar en: http://html.rincondelvago.com/decreto-de-instruccion-publica-gratuita-y-obligatoria.html (visto el 25/3/2015)

“George H. Quackenbos ́ remarkable career”. The Silent Worker, 1899 (Vol. 12, N° 3, pág. 35).

Hernandez Heres, R. “La educación en el Siglo XIX” [en Venezuela]  (http://www.bnv.bib.ve/ed.htm (Visto el 09/09/2007. Enlace actualmente inactivo)

“Políticas educativas regionales y nacionales en Venezuela” en http://www.serbi.luz.edu.ve/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1315‐ 40792005012000004&lng=en&nrm=iso&tlng=es. (Visto el 09/09/2007. Enlace actualmente inactivo)

Pérez, Y. (2009) Los marcadores discursivos en la LSV. Mérida: Universidad de Los Andes. Tesis de doctorado en lingüística.

 

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