José Antonio Terry, pintor y líder Sordo argentino (1878‐1954)

Alejandro OviedoPor Alejandro Oviedo.

Berlín, 2007.

Sección: Biografías.

 

José Antonio Terry es una institución en su país, Argentina. Su obra como pintor es reconocida local e internacionalmente, y su actuación como fundador de los movimientos asociativos de los Sordos argentinos es asimismo celebrada. Voy a resumir aquí datos sobre su vida y su trabajo obtenidos de algunas publicaciones y que va a ser necesariamente incompleta, dada la prolijidad de nuestro personaje y el breve formato de estas biografías.

JATerry

Circunstancias de los primeros años de José Antonio Terry

José Antonio Terry nació sordo en Buenos Aires, el 17 de marzo de 1878. Su destino marcó no sólo sus circunstancias familiares, sino las de todos los Sordos de su país. Su padre, que llevaba el mismo nombre, era un influyente político argentino, que desempeñó cargos como diputado y senador del parlamento nacional, así como ministro de finanzas y de relaciones exteriores y embajador plenipotenciario en Chile. José Antonio fue el primero de tres hijos sordos de este señor. Luego de él nacieron dos niñas, Leonor (nacida también en Buenos Aires, en 1880) y Sotera (nacida en Nápoles en 1882).

El padre de estos tres niños se dedicó por años al problema de la enseñanza de los sordos en Argentina. Para entonces, ya había habido algunas experiencias escolares en Buenos Aires. Una de ellas había sido iniciativa de un maestro alemán, Karl Keil, a partir de 1857, y la segunda, a principios de la década de 1870, se debía a un médico argentino llamado José Facio, quien también tenía un hijo sordo. Estas iniciativas no eran, por supuesto, suficientes en un país de la extensión de Argentina, por lo que José Antonio Terry padre se encontró con un vacío casi completo en relación con el problema. Su labor logró sentar las bases administrativas para el surgimiento de una educación pública para los niños sordos de su país, en el transcurso de la década de 1880, lo que se hizo bajo influencia directa de pedagogos italianos.

Esto último es muy importante, ya que en aquellos años la corriente dominante en Europa, y especialmente en Italia, era la que defendía la enseñanza de la lengua hablada como objetivo de la educación de los sordos (recuérdese el Congreso de Milán, celebrado en 1880). Las relaciones de la familia Terry con Italia eran muy fuertes, y esta circunstancia personal hizo que el mismo rumbo cobrara desde sus inicios la educación de los sordos argentinos. Esto ha sido estudiado con algún detalle por Alisedo y Skliar (1993) y Veinberg (1996), a cuya lectura remito a quienes quieran profundizar en el punto, que no voy a continuar comentando aquí.

La carrera artística de Terry

El joven José Antonio tuvo, así, un entorno por demás privilegiado. Ya desde muy temprano recibió el generoso apoyo económico de su familia para desarrollar sus inclinaciones artísticas, y fue alumno de la “Sociedad Estímulo de Bellas Artes”, donde aprendió las bases de la pintura y el dibujo con maestros muy reconocidos. En 1902 fue enviado a la capital de Chile, Santiago, donde prosiguió sus estudios en la “Escuela Nacional de Bellas Artes”, y dos años más tarde pudo continuar su formación en París.

Este viaje duró siete años,entre 1904 y 1911. A lo largo de ese tiempo, José Antonio Terry pudo visitar también Inglaterra, España e Italia, en cuyos museos y círculos artísticos completó su formación como pintor.

En 1911 volvió a su país. Allí comenzó pronto a pintar las obras que lo hicieron famoso, imágenes costumbristas de personajes del campo argentino. En 1922, a instancias de dos arqueólogos de nombre Ambrosetti y Debenedeti, se asentó al norte del país, en la población de Tilcara (Jujuy), donde retrató numerosos personajes populares. Sus telas son de un realismo tal que algunas sirven hoy como documentos para estudios antropológicos de los tipos humanos de esa parte del mundo. Algo de eso puede apreciarse en la siguiente reproducción de una de sus obras, “El tuerto del Pucara”:

TuertoTilcaraTerry-detalle
Terry: “El tuerto de Pucara”, 1929, detalle. (Fuente: Malbran y Devoto, 2006)

Su casa y estudio en Tilcara fueron convertidos en 1948, algunos años antes de la muerte de Terry, en un museo de pintura regional. Desde 1956, pasados dos años de la muerte del pintor, el museo lleva su nombre: “Museo Regional de Pintura José Antonio Terry”.

Las telas de Terry fueron expuestas, en vida del pintor, en numerosas ocasiones en Buenos Aires, y realizó asimismo diversas exposiciones en Europa (París, Madrid, Venecia y Londres). Teodoro Manzanedo, uno de los sucesores de Terry al frente del movimiento Sordo bonaerense, cuenta que en diciembre de 1929 hizo Terry una exposición en Londres, la primera que hacía allí un pintor argentino, y que la reina inglesa fue a verla. Terry le regaló a la señora uno de sus cuadros, llamado “Al salir del pozo”, y la reina le hizo muchos halagos de agradecimiento (Manzanedo 1972).

En memoria de Terry se creó una fundación que lleva su nombre, y que concede desde hace años un premio muy apreciado entre los artistas plásticos de Argentina, llamado “Premio Nacional de Pintura Figurativa”. La Confederación Argentina Sordomudos se sumó asimismo a estos homenajes a Terry, y bautizó con su nombre la “Escuela Taller de Artes Gráficas para Sordomudos”.

José Antonio Terry y el movimiento Sordo argentino

El año siguiente de su regreso de Europa, en 1912, Terry promovió la fundación de la primera organización formal de los Sordos argentinos, la “Asociación de Sordomudos de Ayuda Mutua”, y durante 25 años fue su presidente.

Su experiencia en Europa tuvo que ser determinante en la vida posterior de Terry entre los Sordos argentinos. No he conseguido más que dos referencias acerca de la vida de Terry en Europa, pero ambas permiten suponer que su relación con los Sordos europeos fue activa, y siempre con las élites de esas comunidades.

La primera de esas referencias, brevísima, es la noticia ofrecida por Teodoro Manzanedo en una serie de artículos dedicados a Terry en la revista Ad‐Verbum de Buenos Aires. En ella se ubica a Terry, en mayo de 1911, en tertulia con los pintores Sordos españoles Ramón y Valentín de Zubiaurre, en Madrid (Manzanedo 1972:14).

La segunda se debe al sociólogo e historiador francés Bernard Mottez (1989), quien ha dado a conocer mucha de la historia de los Sordos de su país durante el Siglo XIX. Según él, Terry frecuentó en París los banquetes organizados por los Sordos de esa ciudad en homenaje al Abad Charles Michel de l ́Epée. Estos banquetes eran, a su manera, tribunas políticas muy activas en el mundo de las élites Sordas durante el Siglo XIX y parte del XX. Mottez califica a Terry como “el padre del movimiento sordo argentino” (Mottez 1989:171). Esta especie es refrendada posteriormente por estudiosos argentinos (ver Alisedo y Skliar 1993:309 y Veinberg 1996:490). Según Veinberg (1996), parece que por influencia de Terry llegaron incluso a adoptarse términos de la Lengua de Señas Francesa, que Terry aprendió en París, en la Argentina.

Terry murió en Buenos Aires, el 20 de abril de 1954.

Una reflexión final

Esperamos que estas escuetas referencias sobre Terry no solamente sirvan de recuerdo a su memoria, sino también de acicate para que otro, con más gracia que la mía, y sobre todo con más datos que los que yo desde tan lejos he conseguido sobre Terry, publique una noticia sobre él que pueda hacer un mayor aporte a la historia de la sordera en América Latina, que estamos empezando a recoger.

Fuentes:

Alisedo, G. Y C. Skliar (1993) “The Influence of Italian Oralism in Argentina”. En: Fischer, R. y H. Lane (eds.) Looking Back. A Reader on the History of Deaf Comunities and their Sign Languages. Hamburgo: Signum, págs. 307‐322.

Malbran, A.  y  Devoto, M. H.. Penfigoide cicatrizal ocular. Medicina (B. Aires) [online]. 2006, vol.66, n.2 [citado  2015-03-29], pp. 154-154 . Disponible en: <http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0025-76802006000200014&lng=es&nrm=iso>. ISSN 1669-9106.

Manzanedo, T. (1972) “Don José Antonio Terry. Célebre artista pictórico argentino sordomudo”. En: Ad‐Verbum: Parte I, págs. 11‐12; Parte II, págs.22‐24; Parte III, págs. 13‐ 15).

Mottez, B. (1989) Les banquets des sourds‐muets et le naissance du mouvement sourd”. En: Karakostas, A. y L. Couturier (eds.) Le pouvoir des signes: sourds et citoyens. París, institut National de Jeunes Sourds de Paris, págs. 170‐188.

Veinberg, S.C. (1996) “Argentinien: Anfänge und Entwicklung der Erziehung Gehörloser”. Das Zeichen (10, 38), págs. 488‐496.

 

Un comentario

  1. Eduardo Palacios Molina said:

    Leyendo una carta firmada y publicada en internet de José A Terry titulada “Para ser feliz” fechada el 1° de Octubre de 1937, me interesé en encontrar alguna biografía acerca de esta personalidad que pocos conocen.Y me halle con esta nota que aquí se publica que aportó otro datos que yo no conocía. Tengo una disminución auditiva de unos 50 decibeles, sin audífonos con ellos recupero unos 30 decibeles, no obstante el tema me interesa ya que esa sordera progresiva me ha ido cambiando la vida. La sociedad no está preparada para incorporar discapacitados hipoacúsicos Ni si quiera está impreso el emblema aprobado internacional para individualizarse ante terceros a los que se debe recurrir para que lo orienten. Gracias por publicar esta biografía a Uds y al autor de la nota.

    21 mayo, 2017
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