Reseña Stone, 2009: “Toward a Deaf Translation Norm”

alexbarretoPor Alex G. Barreto,

Bogotá, 2011.

Sección: Reseñas.

 

Develando diferencias entre la traducción y la interpretación de lengua de señas. Reseña de  Christopher Stone (2009). Toward a Deaf Translation Norm, Washington, DC: Gallaudet University Press. ISBN 987-1-56368-418-0, 200 pp.

Portada-Stone2011“No puede ser buen traductor quien no sea maestro en su propia lengua. El traductor ideal no es el bilingüe perfecto, que, por lo demás, no existe. Ya el conocimiento perfecto de una sola lengua es difícil, más aún, inasequible, porque la lengua es un ente vivo, que siempre está evolucionando” García Yebra (1989, pág. 101).

Se da por sentado que la dirección ideal del desempeño de una traducción es de la lengua extranjera (L2) a la lengua materna (L1) del traductor1 . El mismo García Yebra aportó un argumento de peso para creer en este orden “natural” del ejercicio de la traducción; ya tenemos suficiente con perfeccionar nuestra propia lengua para intentar traducir a una extranjera. Sin embargo, la práctica demuestra que no siempre sucede de esta forma.

Ya sea por aspectos económicos, lingüísticos o socioculturales, impera en el mundo el traductor que trabaja principalmente hacia una lengua extranjera. Un ejemplo puntual de esta situación, queda en evidencia a menudo con los intérpretes de lengua de señas (en adelante ILS) quienes trabajan simultáneamente de una lengua que pueden oír (que generalmente es su lengua materna), a una lengua de señas (en adelante LS) la cual es su segunda lengua, lo que parecería contrario al orden “natural” o “ideal” establecido de la traducción. La obra de Christopher Stone, Toward a Deaf Translation Norm (Hacia una norma de la traducción para Sordos) contribuye a generar reflexiones sobre la naturaleza de la traducción y la interpretación de LS como práctica cultural propia de los pueblos.

De hecho, para Peter Newmark el orden L2 a L1 es „el único modo de traducir con naturalidad, exactitud y el máximo de eficacia‟ de otro modo que no se exponga el traductor „a ser motivo de risa para mucha gente‟ (Newmark, 1992, pág. 17) 2 Cfr. The People of the Eye: Deaf Ethnicity and Ancestry (Lane, 2011), además de brindar interesantes miradas a los actuales debates sobre la neutralidad de la misma en el marco de las dinámicas de poder de las comunidades minoritarias.

El libro llega con una concepción innovadora en su planteamiento: La traducción a la lengua de señas (a diferencia de la interpretación) es una actividad imaginada por las comunidades Sordas como personas-de-la-cultura (usando los términos tourianos) y por lo tanto, ideal para ser desarrollada por Sordos. La propuesta de Stone es innovadora en el contexto latinoamericano, ya que la interpretación de LS es considerada una actividad oyente4 realizada en un gran porcentaje, de una lengua materna oral (L1) a una LS (L2) y se concibe específicamente la traducción como una actividad limitada a los textos escritos de las lenguas orales (por lo tanto inexistente en las LS) o como un nombre alterno o de mayor estatus para denominar la misma interpretación. Leer más….descargar PDF, 270 KB

El artículo original se encuentra enlazado en: http://aprendeenlinea.udea.edu.co/revistas/index.php/mutatismutandis/article/view/10328/9944
Se publica en Cultura Sorda con la generosa autorización del autor.

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