William C. Stokoe (1919-2000)

Alejandro OviedoPor Alejandro Oviedo,

Berlín, 2006.

Sección: Biografías.

 

William C. Stokoe nació en Rochester, New York, en 1919, y murió en Chevy Chase, Maryland, el 4 de abril de 2000. Su vida profesional transcurrió, casi totalmente, en la Universidad de Gallaudet, de la cual fue profesor emérito.

En 1955 ingresó a la Universidad de Gallaudet como profesor de inglés para los estudiantes sordos. Impresionado con la riqueza de la lengua de señas de sus alumnos, que se excluía entonces de los instrumentos de enseñanza. Era entonces aceptado, entre las personas oyentes relacionadas con la educación de los Sordos, que la lengua de señas era apenas una forma emprobrecida de hablar inglés con las manos, cuando no apenas una suerte de pantomima. Convencido de lo contrario, Stokoe comenzó a desarrollar un método descriptivo que le permitiera descubrir en ese código estructuras lingüísticas.

Como resultado de sus estudios, Stokoe publicó en 1960 la monografía Sign Language Structure (Estructura de la lengua de signos), en la que propone que las señas pueden ser analizadas como compuestos simultáneos de tres elementos sin significado: una forma de la mano, una actividad de la mano y un lugar ocupado por la mano. Eso le permitió argumentar que la lengua de señas usada por sus estudiantes era un código doblemente articulado, es decir, una lengua natural.

Aunque sus afirmaciones fueron vistas en principio con reserva por sus colegas, e incluso por los mismos Sordos (a quienes les costó también al principio aceptar ideas tan revolucionarias), al cabo de pocos años comenzó a ser escuchado y comprendido. En esto jugó un papel muy importante la publicación que hizo, en 1965, de lo que él llamó el Primer diccionario de la Lengua de Señas Estadounidense elaborado con criterios lingüísticos. Esa obra, que Stokoe elaboró con colegas Sordos de Gallaudet, organizaba las señas de acuerdo con sus formas (cómo está puesta la mano, cómo se mueve, etc.) y no según su traducción al inglés (un criterio errado, que todavía siguen la mayor parte de diccionarios de las lenguas de los Sordos en todo el mundo). Con esto se inició un campo de investigaciones que hoy se conoce como la lingüística de las lenguas de señas, un campo que ha sido cultivado ya en al menos 90 países del mundo.

Sus últimas obras están dedicadas a teorizar sobre un problema que siempre fascinó a Stokoe: el origen del lenguaje. Para él, era factible que los primeros seres humanos se hubieran comunicado con un sistema mixto de señas y sonidos antes de desarrollar las lenguas habladas. Esa explicación podría resolver el dilema que tiene hoy la ciencia, para la cual los ancestros del hombre parecían tener lenguas (porque tenían complejos sistemas de organización social), pero no tenían un aparato fonador tan desarrollado como el de los hombres actuales (por la posición de la cabeza, sus cuellos no hubieran podido tener laringes similares a las nuestras).

Además de su trabajo científico, que alcanza varios cientos de títulos, Stokoe fue un entusiasta editor, que apoyó las investigaciones sobre las lenguas de señas en todo el mundo a través de la revista Sign Language Studies y de la editorial Linstok Press, que él fundó y las cuales dirigió hasta el año de su muerte.

Un comentario

  1. Gloria Tutillo said:

    Fascinante y aceptable que las señas estaban antecedieron al habla. Y como amigos y conocedores de la lengua de señas van dando sus aportes al conocimiento.

    18 octubre, 2018
    Reply

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *