La protesta estudiantil Deaf President Now, en 1988 (“Rector Sordo Ya!”)

Alejandro OviedoAlejandro Oviedo. Venezuela.

Berín, 2006.

Sección: Artículos, historia.

 

 

A principios de 1988 hubo una sonada revuelta de los estudiantes Sordos en la Universidad de Gallaudet (ubicada en Washington, D.C., Estados Unidos). Esa revuelta, que duró una semana y que representa para los Sordos de todo el mundo un momento histórico, fue motivada por la elección de una persona oyente para el cargo de rector de esa universidad, la única del mundo dedicada por entero a estudiantes Sordos. Estas páginas harán una crónica de ese evento.

Antecedentes de la protesta

En la mayoría de universidades de Estados Unidos, como ocurre también en muchos otros lugares, el rector no es escogido democráticamente, por la comunidad universitaria, sino por un comité en el que están representados muchos intereses externos. De este modo, cuando el rector Jerry C. Lee renunció a su cargo en 1987, su sucesor fue escogido como se había hecho siempre hasta ese momento en la Universidad de Gallaudet, desde sus inicios en 1864: un comité en el que se sientan representantes de distintos poderes políticos y económicos de la ciudad eligió al nuevo rector entre un grupo propuesto por otras personas, igualmente representantes de distintos poderes, etc. En marzo de 1988 se anunció que el cargo sería ocupado por una mujer llamada Elisabeth Zinser, que hasta entonces había ocupado altos cargos administrativos en la Universidad de Carolina del Norte.

Los estudiantes, al conocer la decisión, se sintieron traicionados. Como ya escribí antes, no era que el sistema de elección hubiera cambiado. Siempre había sido así. La razón para sentirse burlados es que tenían, por primera vez en la historia de Gallaudet, sus propias expectativas. Había motivos históricos para eso.

Los años 80 y el Resurgimiento Sordo

En la década de 1980 venían ocurriendo algunos cambios importantes en la situación de los Sordos en muchos lugares. En Inglaterra, por ejemplo, se habían empezado a publicar informes oficiales acerca de los fracasos educativos de las escuelas de sordos, mayoritariamente oralistas, y se habían formado algunos grupos radicales de Sordos, que denunciaban la escuela oralista como genocida, pues mataba la cultura Sorda y condenaba a los niños sordos a la marginalidad social (Ladd 2003). En Estados Unidos también surgían críticas a las prácticas oralistas, y la misma Universidad de Gallaudet intentaba liderar la introducción de cambios en las escuelas con la llamada comunicación total (Johnson y otros, 1989). En 1981, Suecia había introducido un sistema escolar bilingüe y reconocido oficialmente la lengua de señas local. En 1985, Venezuela y Uruguay habían comenzado también proyectos de educación bilingüe para sordos. Y en 1987, incluso la Federación Mundial de Sordos, por primera vez desde su fundación en 1951, había reconocido el derecho de los niños Sordos a la comunicación señada.

Esos hechos han sido bautizados por el activista y académico Sordo Pady Ladd como el resurgimiento Sordo (Ladd 2003:183). El resurgimiento constituía una reacción a un siglo completo de represión sistemática, y global, de las comunidades Sordas. El discurso generalizado era que los Sordos tenían que aprender a hablar para integrarse a la comunidad oyente. Las comunidades Sordas, así desplazadas, se retiraron a los márgenes sociales. En las escuelas las lenguas de señas eran prohibidas y estigmatizadas.

La Universidad de Gallaudet había tenido desde sus inicios otra filosofía. Su fundador había sido Edward M. Gallaudet, hijo y heredero intelectual de Thomas H. Gallaudet, quien inició la educación de los sordos en Estados Unidos bajo las mismas premisas de la escuela francesa del Abad de L ́Epée. Según ellas, el objetivo de la educación era formar gentes equilibradas y responsables, capaces de velar por sí mismas. En el caso de los niños sordos, tal educación solo es posible si se hace a través de una lengua de señas. Y eso es independiente de que losalumnos llegue a hablar o no. En 1880, Gallaudet hijo asistió al congreso de Milán, y fue uno de los pocos que se opuso a las decisiones tomadas allí. Las memorias del congreso registran algunas de sus intervenciones, que resultan muy útiles para comprender el modo en que el fundador de la hoy llamada Universidad de Gallaudet concebía la educación. Edward M. Gallaudet se negaba a aceptar que la lengua de señas fuera excluida de las escuelas, y afirmaba que con ello representaba la opinión de

miles de egresados de escuelas donde se seña, en Inglaterra, Francia y Estados Unidos, [quienes] aun cuando no estén en posesión del habla, están viviendo hoy como hombres y mujeres educados, inteligentes e independientes, felices y prósperos en todas las relaciones de la vida, son ciudadanos útiles y agradecidos por las bendiciones que han recibido (Lane 1984 :392.Traducción mía)

Sin embargo, aunque la lengua de señas fue siempre respetada y entendida como necesaria en la Universidad de Gallaudet, era una lengua sin poder, pues sus usuarios tampoco lo tenían. De hecho, aunque en esa institución se exigía a profesores, empleados y alumnos que señaran, la lengua de señas era vista como un sucedáneo visual y gestual del inglés. Y aun cuando algunos docentes eran Sordos, la mayoría del personal seguía siendo oyente, y también la persona responsable de dirigir la institución.

Los Sordos no habían nunca hecho cuestionamientos a ninguno de esos hechos, según se sabe. Sin embargo, en las décadas de los 70 y los 80 se había generado un poderoso movimiento académico a favor de considerar las lenguas de señas como lenguas naturales, y eso había llevado a crear la idea de que las comunidades de Sordos eran minorías lingüísticas y culturales. El movimiento por los derechos de las minorías, que había conducido a diversos éxitos a lo largo de la segunda mitad del Siglo XX en Estados Unidos, terminó por lograr también adeptos entre los Sordos. De allí que cuando el rector Jerry C. Lee anunció que se retiraba, surgiera la expectativa de la comunidad estudiantil de tener un rector Sordo. Era claro. Si los Sordos tenían una lengua y una cultura propias, y conformaban una cultura minoritaria, era lógico que la única universidad para Sordos del mundo fuera dirigida por un Sordo.

Había aún otra razón, que no es mencionada en los escritos sobre el tema pero que me parece debió estar de algún modo en la mente de quienes organizaron aquellas protestas: en sus 142 años de existencia, esa universidad ha tenido 8 rectores, de los cuales dos, W. Lloyd Johns (1983) y Elisabeth Zinser (1988) han estado solo menos de un año en el cargo. Eso significa que, en promedio, un rector de Gallaudet permanece en ese puesto 23 años y medio. Ante semejante registro, era aún más comprensible la impaciencia de los manifestantes.

La protesta Deaf President Now!

El domingo 6 de marzo de 1988 se habían reunido en el campus de la universidad muchos estudiantes y algunos miembros de la comunidad Sorda venidos de otras ciudades, para esperar las noticias acerca de la designación del nuevo rector. Entre los candidatos estaban dos Sordos, uno de los cuales King I. Jordan, era profesor de Gallaudet y decano de la facultad de Artes y Ciencias. Jordan había quedado sordo en su juventud y que se había incorporado a la comunidad Sorda, donde descatacaba como académico. La noticia que llegó del hotel donde se había reunido el comité de electores (formado por 17 oyentes y 4 Sordos, entre los cuales estaba Jordan) era que había sido electa Elisabeth Zinser.

Los que estaban reunidos en la universidad decidieron marchar hasta el hotel donde estaban los electores, y pronto fueron detenidos por la policía. Ante la imposibilidad de entenderse con los manifestantes y disuadirlos de continuar, la policía los escoltó hasta el hotel. Cuatro estudiantes elegidos entre los manifestantes fueron recibidos, tras largas negociaciones, para reunirse con la presidenta del comité elector, una mujer oyente, esposa de un millonario. La mujer les dijo a los estudiantes que las razones para haber elegido a Zinser era que los sordos no están en condiciones de funcionar en una sociedad de oyentes.

Los manifestantes decidieron radicalizar la protesta, y volvieron al campus, que al día siguiente, lunes 7 de marzo, amaneció con las entradas bloquedas por autobuses con las ruedas desinfladas. Los estudiantes no les permitieron a las autoridades entrar. Se hizo pública una lista de 4 demandas para cesar la toma:

  1. que se revocara la decisión de nombrar rectora a E. Zinser;
  2.  que se eligiera en su lugar a una persona Sorda;
  3.  que se modificara la omposición del comité elector, que a partir de entonces debería tener al menos un 51% de personas Sordas; y
  4. que las autoridades se comprometieran a no tomar represalias contra los manifestantes.

Al día siguiente, un grupo de los miembros del comité elector se reúne con los estudiantes en la universidad, con la idea de « hacerlos entrar en razón » (Lane 1994:240). Las discusiones son tan estériles que un grupo de estudiantes decide sabotearlas y activa la alarma contra incendios. El ruido es tan fuerte que los miembros del comité, todos oyentes, les dicen a los estudiantes, a través de los intérpretes, que con tanto ruido es difícil continuar conversando. Los estudiantes presentes les responden : « ¿De qué ruido hablan? ». Entonces abandonan en masa la sala y organizan una marcha hasta el Capitolio (que queda a pocas cuadras del campus), sede del congreso de ese país. En ese momento se organiza ya el movimiento bajo el nombre DPN (Deaf President Now!) y se organizan comités para decidir las siguientes acciones.

Un ex‐alumno que participaba en las protestas propuso el siguiente texto, que fue escrito en una de las pancartas de los manifestantes:

“Es hora! En 1842, un católico romano se convirtió en rector de la Universidad de Notre Dame. En 1875, una mujer fue electa rectora del Wellesley College. En 1886, un judío fue electo rector de la Universidad Yeshiva. En 1926, una persona negra llegó a ser rectora de la Universidad Howard. Y en 1988, el rectorado de la Universidad de Gallaudet pertenece a una persona SORDA”

El miércoles 9 el comité de electores decide adelantar la conformación del nuevo gobierno universitario y alquila un local en el centro de Washington, lejos de la universidad, como oficina de la nueva rectora. Se convoca una rueda de prensa para hacer pública esta posición. El Decano Jordan declara su apoyo a las autoridades, pues dice que como Decano tiene que representar la opinión de su facultad y no la suya propia (Lane 1994:241).

Al mismo momento, los estudiantes han logrado reunirse con un grupo de congresistas, acompañados por docentes y empleados de la universidad. Allí hacen ver que la situación está haciéndose cada vez más complicada, y que ellos no van a ceder en sus exigencias. Los congresistas deciden entonces decirle a la nueva rectora que si no encuentra una pronta solución al problema, el congreso revisará las asignaciones presupuestarias de la universidad (en términos administrativos, Gallaudet depende directamente del congreso estadounidense).

Esa noche del miércoles 9 varias estaciones de televisión comienzan a transmitir noticias desde la universidad, y al día siguiente, como resultado de esa difusión, se organizan manifestaciones de apoyo en varias ciudades de Estados Unidos, y comienzan a llegar cartas manifestando acuerdo con las exigencias de los manifestantes (además de donaciones en efectivo para cubrir gastos del movimiento).

Elisabeth Zinser decide entonces renunciar, el jueves 10 de marzo. La primera de las cuatro demandas había sido satisfecha, pero faltaban todavía 3. El viernes 11 llegan a la ciudad más de 3000 manifestantes de todo el país, entre ellos muchos padres de niños sordos, y se arma una manifestación muy nutrida y vistosa, que se reúne ante el capitolio para volver a plantear las demandas anteriores.

Las presiones dieron resultado. El domingo 13 de marzo, mientras la toma de la universidad continuaba, llegó la noticia de que el comité había elegido a Jordan como nuevo rector, y luego se había disuelto, para que se constituyera un nuevo comité con mayoría de Sordos. Tras una larga celebración, los manifestantes terminaron la toma del campus.

Consecuencias de la protesta

El DPN tuvo una larga repercusión en comunidades Sordas de todo el mundo. El papel simbólico que Gallaudet tiene daba a los logros de la protesta unas dimensiones épicas, y eso animó a otros colectivos a elevar exigencias también. El inicio del empoderamiento (empowerment, le dicen en inglés) de la comunidad Sorda de Gallaudet marcó un proceso similar en otras partes.

Harlan Lane, en su libro La máscara de benevolencia (que cito en la bibliografía como “Lane 1994”) dedica un capítulo completo a analizar las consecuencias de la protesta, que llevó a otras manifestaciones y a presiones en países como Francia, Inglaterra, Rusia, Alemania y Canadá, donde los Sordos lograron incluso que se revocaran leyes viejas o se aprobaran nuevas para mejorar sus respectivos entornos.

2006, nueva rectora nuevas protestas

En mayo de 2006 se supo que King I Jordan renunciaba a su cargo, después de ejercer 18 años como rector de Gallaudet. Y se supo también que el comité de electores, conformado ahora con la mayoría Sorda que había logrado imponer el movimiento DPN, había designado a una mujer Sorda, Jane K. Fernandes, como nueva rectora. Esta señora había ejercido hasta entonces, durante varios años, en funciones administrativas en la institución.

De inmediato comenzó entre los estudiantes el revuelo. Los más animados declararon que no les gustaba la nueva rectora, pues no era muy simpática, y además era blanca : ya habían logrado un rector Sordo. Ahora quieren un rector Sordo a la medida de la institución, cuya comunidad es pluriétnica.

“Hicimos historia de nuevo” declaraba una docente, “porque por vez primera hemos tenido discusiones abiertas e incluso debates en el campus, acerca de quién sería la mejor persona Sorda para dirigir Gallaudet” (Kinzie 2006:1).

Aunque todavía no se ha hecho el traspaso del cargo, ya el rector Jordan ha declarado que las autoridades no cambiarán su decisión, a pesar de las protestas. ¿Veremos repetirse la historia?

Fuentes:

Kinzie, S. (2006) “New Gallaudet President Met With Protest. Provost Is Trustees’ Unanimous Pick, but Some Students Call Her Aloof”. The Washington Post (2/5/06) http://www.washingtonpost.com/wpdyn/content/article/2006/05/01/AR2006050100770_ 2.html (visitada el 27 de agosto de 2006. Página inactiva actualmente)

Ladd, P. (2003) Understanding Deaf Culture. Sidney: Multicultural Matters.

Lane, H. 1994. Die Maske der Barmherzigkeit. Hamburg: Signum

Lane, H. 1984. When the Mind Hears. Londres: Penguin

Página web con datos escritos gráficos acerca de los hechos de la protesta DPN: http://clerccenter.gallaudet.edu/dpn/ (visitada el 27 de agosto de 2006. Página inactiva actualmente)

Página web de la Universidad de Gallaudet Crónica de los eventos de la protesta DPN: http://pr.gallaudet.edu/dpn/issues/HISTORY/newhistory.html  (visitada el 27 de agosto de 2006. Página inactiva actualmente)

Página web de la Universidad de Gallaudet con la lista de sus rectores  http://www.gallaudet.edu/x233.xml (Vista el 27/8/2006). Página inactiva actualmente)

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