El lazo azul como símbolo de lucha de la comunidad Sorda

Alejandro Oviedo
Por Alejandro Oviedo,

Berlín, 2015.

Sección: Atlas.

 

 

Desde hace algunos años, distintos grupos de la comunidad Sorda, especialmente en países de habla inglesa (Estados Unidos, Australia e Inglaterra), vienen usando un lazo azul como insignia. Su uso se propuso formalmente durante el XIII Congreso Internacional de la Federación Mundial de Sordos, realizado en la ciudad de Brisbane, en Australia, entre el 25 y el 31 de julio de 1999. Al cierre de ese evento se llevó a cabo una ceremonia, conocida como The Blue Ribbon Ceremony (“Ceremonia del Lazo Azul”), que reunió en un escenario a siete personas, Sordas y oyentes, en un ritual celebratorio por las lenguas y las culturas de las personas Sordas. Cada uno de los participantes señó un fragmento del texto escrito por Paddy Ladd, teórico de la cultura Sorda y activista Sordo inglés.

Voy a reseñar aquí lo que se propuso entonces, después de unas líneas sobre el significado que tiene el símbolo en cuestión.

«Blue ribbon» por MesserWoland - Trabajo propio created in Inkscape, based on the graphics by Niki K. Disponible bajo la licencia CC BY-SA 3.0 vía Wikimedia Commons.
«Lazo azul» por MesserWolandTrabajo propio created in Inkscape, based on the graphics by Niki K. Disponible bajo la licencia CC BY-SA 3.0 vía Wikimedia Commons.

El lazo como símbolo

En todo el mundo se utiliza una cinta roja plegada como símbolo de las campañas contra la diseminación del SIDA, y a favor de la atención adecuada a las personas que han contraído este síndrome. La adopción del lazo azul por parte de la comunidad Sorda se relaciona con esta iniciativa.

El color azul ha sido por mucho tiempo adoptado por los Sordos franceses como propio de esa comunidad. Esa escogencia tiene una razón histórica: el gobierno nazi lo usó, entre 1933 y 1945, para identificar a las personas Sordas sospechosas de portar el gen de la sordera. Según una ley aprobada en Alemania en 1933, todas las personas que pudieran transmitir a su descendencia algún tipo de dolencia eran obligadas a esterilizarse (entre muchos otros, más de 15.000 Sordos sufrieron ese destino).[1]

En Estados Unidos se ha fundado también, por iniciativa de organizaciones del Estado de Indiana (el único estado de ese país que propicia la educación bilingüe para los Sordos), un movimiento llamado liga del lazo azul[2], que reconoce y monitorea el trabajo de escuelas para niños sordos de ese país.

El lazo azul no es solamente usado por la comunidad Sorda. Numerosas organizaciones de activistas políticos lo han elegido también como su emblema.

Entre ellas cuentan grupos que luchan contra la censura en el ciberespacio[3] , grupos pacifistas estadounidenses contra la guerra en Irak[4] y asociaciones contra el maltrato infantil[5] , entre muchos otros. Entre ellos existe el denominador común de lucha de base contra abusos y desaguisados del poder.

La Blue Ribbon Ceremony

Mejor que añadir más comentarios míos es permitirle al lector leer por sí mismo lo que se dijo durante la mencionada ceremonia. Para ello voy a traducir y transcribir el texto completo presentado allí. La versión que traduzco es el texto inglés original, escrito por Ladd, y cuya versión española fue autorizada por el autor en 2006. La ceremonia completa fue realizada en International Sign (lengua de señas internacional). Existe una versión en video, con subtítulos en inglés, que puede adquirirse a través de la Asociación de Sordos de Brisbane, en Australia (los datos de su página web se encuentran abajo, entre las referencias):

Escenario: Un enorme auditorio en el que se encuentran varios miles de personas Sordas y oyentes de más de 80 países diferentes. Se les pidió a todos los intérpretes de lenguas de señas que descendieran del escenario. Lo que sigue, se explica, será presentado en Señas Internacionales, de modo que cada uno de los asistentes pueda comprenderlo. Las luces se reducen entonces y entran a la sala siete figuras, portando velas encendidas. Las pantallas de video ubicadas encima del escenario permiten seguir la evolución de las personas y su subsecuente narración. Las pantallas ubicadas a los lados del escenario permiten también seguir de cerca lo que ocurre.

Las siete figuras se disponen en un semicírculo. Cada una de ellas, por turnos, camina al centro del escenario y cuando ha terminado de recitar su fragmento, regresa a su lugar en la sombra. Cada narrador tradujo su propio fragmento del texto original, que fue escrito en inglés y se transcribe de seguido:

Narrador 1 (Colin Allen): Nos hemos reunido esta semana para celebrar nuestras vidas y nuestras comunidades Sordas. De ello da testimonio lo que está ante nuestros ojos ahora –gente Sorda de todas partes del mundo, de todas las edades y todos los colores, esta diversidad reunida en unidad.

Celebramos con orgullo nuestra historia, nuestras artes y nuestras culturas. Y celebramos nuestra supervivencia. A pesar de las adversidades y de la opresión estamos todavía aquí, y somos más fuertes que antes.

Pero recordemos lo que significa estar reunidos aquí, vivos, como una parte de la colorida diversidad de la raza humana. Y recordemos hoy que muchos de nosotros y de nuestros ancestros han sufrido en manos de aquellos que creen que no deberíamos estar aquí. Estamos aquí para recordarlos a ellos, también.

Narrador 2 (Libby Pollard): Recordamos a aquellos Sordos que fueron recluidos en clínicas siquiátricas simplemente porque eran Sordos, y se los condenó a permanecer aislados y sin comunicación por el resto de sus vidas.

Y recordemos también a aquellos Sordos con los cuales se realizaron experimentos para tratar de convertirlos en oyentes –una práctica que, como todos ustedes saben, está surgiendo de nuevo, cobrando nuevas fuerzas cada día, de modo que, en alguna parte del mundo, en este mismo momento, se están realizando experimentos con otro niño Sordo.

Narrador 3 (Hank L. Stack): Recordamos a aquellos Sordos víctimas de la educación oralista, que les ha negado y les niega sus lenguas de señas y el derecho a tener maestros Sordos, y en lugar de ello únicamente trata de obligarlos a oír y hablar, una realidad que ha sufrido la mayoría de quienes estamos aquí. Y recordamos a todos aquellos que han sufrido y sufren lavados de cerebro para sembrarles el miedo de acercarse a las comunidades Sordas, y las han rechazado en procura de obtener un lugar en el mundo oyente, como personas oyentes, y no lo logran, de modo que han pasado y pasarán el resto de sus vidas en aislamiento.

Recordamos los intentos constantes de eliminarnos o de evitar nuestros nacimientos, a través de impedirles a los Sordos el casarse entre sí, o a través de la esterilización forzada. Todos estamos conscientes de que ese fantasma no desapareció con los nazis, sino que ha ganado nuevas fuerzas a través del glamour inmoral de la ingeniería genética.

Narrador 4 (David y Levi Wallace): Recordamos a aquellos Sordos que han sido separados de sus familias por el oralismo. Recordamos el sufrimiento de todos nuestros padres oyentes, con sus cerebros lavados y confundidos, incapaces de comunicarse con sus propios hijos Sordos.

Y recordamos también a nuestros propios hijos oyentes, quienes sufren cotidianamente la opresión que deriva de tener familias Sordas. Recordamos cómo la responsabilidad de tener que traducir cotidianamente para sus padres oyentes los ha obligado a madurar de una manera demasiado rápida, en un mundo que no les reconoce su propia identidad.

Narrador 5 (Laurene Gallimore): Pero insistimos en el significado de estar reunidos aquí! Le ofrecemos al mundo el ejemplo de los ciudadanos Sordos de toda la tierra. Nuestras lenguas de señas hacen posible una comunicación a través del globo, por encima de las fronteras de los mezquinos nacionalismos.

Nos complacemos en nuestra Sordera, y somos fuertes y positivos como gente Sorda.

Narrador 6 (Liisa Kaupinnen): Estas experiencias y convicciones nos reúnen bajo el símbolo del lazo azul. El lazo mismo representa el recuerdo de todos aquellos que han sufrido opresión. Y azul era el color asignado a los Sordos por los nazis. Animamos a todos ustedes a portar el lazo azul a su regreso a casa y difundir este mensaje alrededor del mundo, a través de sus propias maneras, en sus propias asociaciones, en sus propias escuelas. Lleven este mensaje a los medios, de tal manera que se difunda más rápidamente.

Portar el lazo azul es dedicarse a ustedes mismos a recordar, no solamente a todos aquellos que han sufrido, sino también a quienes están sufriendo todavía ahora. Y es dedicarse a sí mismos a luchar para terminar con esa opresión ahora, por todos los niños Sordos del mundo y los otros que todavía vendrán.

 Al final, los narradores se desplazan al centro del escenario en un cerrado semicírculo, con el niño Sordo (que es uno de los narradores) situado en medio y al frente. Tras una breve pausa, todos miran al niño. Hacen una pausa y entonces miran a la audiencia. Mantienen por un momento la mirada y luego se retiran. (Ladd, 2003:469471)

Las líneas que siguen traen un comentario escrito por dos personas Sordas que asistieron al Congreso y lo reseñan:

Se encendieron las velas, las luces se apagaron. Nuestra historia fue hecha a un lado, comenzando así con la opresión de los Sordos. Se nos forzó a aprender a hablar y prohibieron la lengua de señas. Se esperaba de nosotros que nos asimiláramos al mundo oyente, y eso nos aisló. Pero los Sordos somos sobrevivientes. Podemos comunicarnos unos con otros a través de la lengua de señas, no importa de donde vengamos. Somos fuertes y nos estamos haciendo más fuertes. Los nazis usaron el color azul para identificar a los Sordos, y ahora estamos usando el lazo azul como símbolo de nuestra diversidad y nuestra unidad. El lazo azul nos recuerda mantenernos en lucha por nuestros derechos. La ceremonia fue tan conmovedora, que cuando terminó era difícil contener las lágrimas (Natalie Mundy y Karen Lloyd[6] ).

 

Referencias

Ladd, Paddy. 2003. Understanding Deaf Culture: In Search of Deafhood. Sydney: Multilingual Matters.

Mirzoeff, N. 1995. Silent Poetry. Deafness and Visual Culture in Modern France. Princeton: Princeton University Press.

Website de la comunidad Sorda de Brisbane, Australia: http://www.deafnation.com/

Notas

[1] Las leyes sobre esterilización forzada (no solamente en casos de enfermedades transmitidas genéticamente, sino también en casos de personas con problemas de criminalidad o conducta social violenta, por ejemplo) no fueron un invento de los nazis, ni se limitaron a ese período oscuro de la historia en Europa: desde el Siglo XIX varios estados de Estados Unidos (más de 25 de ellos, según Mirzoeff 1995) tienen leyes federales todavía vigentes muy similares a las puestas en rigor bajo el gobierno de Hitler. También las hubo en los países escandinavos (donde se aplicaban todavía hace dos generaciones) y están en rigor en muchos otros lugares del globo.

[2] Ver http://www.indygov.org/eGov/Mayor/Education/Education_Award/recipients_2002.htm

[3] Ver http://en.wikipedia.org/wiki/User:Piecraft

[4] Ver www.TroopsRibbon.com

[5] Ver www.preventchildabuse‐ri.org/

[6] http://www.deafnation.com/coverage/wfd1999/blueribbonceremony.html

Un comentario

  1. Isabel Matta Bazan said:

    Gracias Alejandro, aprendo muchísimo en tu página. Soy oyente, estudiante de lengua de señas peruana y profesora de estudiantes sordos. Conocer la cultura sorda es imperativo para mí y ojalá que como tú pueda ser una buena divulgadora y quiera Dios una mejor maestra. ¡Mil gracias!

    16 agosto, 2019
    Reply

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