Notas para recordar al líder sordo argentino Edgardo Blas Jofré (1937‐2008)

VivianaPor Viviana Burad,

Mendoza, 2009.

Sección: Biografías.

 

Edgardo Blas Jofré, nació en el Departamento de San Rafael, Provincia de Mendoza, Argentina, el 24 de agosto de 1937. A la edad de seis años por causa de una otitis y una mala praxis en una operación de amígdalas, se le produjo una sordera progresiva que lo dejó completamente sordo a los dieciocho años.

Edgardo Blas Jofré
Edgardo Blas Jofré

Sus estudios secundarios los realizó en el Colegio Universitario Central, de la Universidad Nacional de Cuyo, los que no pudo concluir a raíz de la falta de un intérprete durante las clases, lo que le impidió poder seguir el ritmo de sus profesores.

Ingresó a la Asociación de Sordomudos de Mendoza ‐ASM‐ en el año 1960 donde tuvo una continua e intensa actividad dirigencial. Desde esta época, se desempeñó como vocal primero, tesorero, secretario, revisor de cuentas, interventor, asesor, y presidente en dos oportunidades.

En sus últimos tiempos se encontraba a cargo del Centro de Jubilados y Pensionados Sordos de Mendoza, que funciona en la institución. Dentro de la Confederación Argentina de Sordomudos ‐C.A.S.‐ desempeñó tareas como subsecretario de Comisión Directiva, Secretario Departamental de Zona Cuyo y Secretario Regional de Mendoza.

Su sordera no impidió el despliegue de su inteligencia y esta posibilitó el amplio desarrollo de su competencia comunicativa, tanto en lengua de señas como en español hablado y escrito. A esto se sumó su buen entrenamiento para la lectura labial.

Por sus características, fue convocado durante muchos años por el Poder Judicial de la Provincia de Mendoza, para desempeñarse como intérprete.

A raíz de un accidente fue hospitalizado. Sus miembros superiores quedaron inmovilizados agravándose su cuadro al contraer una infección hospitalaria que desencadenó en neumonía. Falleció en el Hospital Italiano de Mendoza, Argentina, el 07 de febrero de 2008.

Un testimonio de Jofré

Lo que sigue es un breve testimonio de Edgardo Blas Jofré, brindado en lengua de señas y posteriormente traducido al español escrito. El fragmento proviene de una filmación hecha el año 2004 en la Asociación de Sordos de Mendoza ‐ASM‐ :

Los sordos éramos muy discriminados antes, muy discriminados y la educación muy mala. Había programas oralistas. Oral puro. No nos dejaban usar la lengua de señas. Afuera sí. Por eso, el nivel que se alcanzaba era muy bajo. En esos tiempos (se refiere a la primera mitad del siglo XX) era muy difícil todo para nosotros. Estábamos muy atrasados, muy atrasados y la discriminación era muy fuerte. … Ahora la comunidad oyente está comprendiendo. Los oyentes empezaron a darse cuenta que somos capaces. Además, queremos lograr muchas cosas y la principal es exigir la presencia de la lengua de señas en las escuelas. Eso, para nosotros, es fundamental. Ahora vamos a aumentar las actividades (en la Asociación de Sordos de Mendoza). Mañana (se refería al sábado 25 de setiembre de 2004), vamos a ver si inauguramos un nuevo departamento dentro de la ASM, el Centro de Jubilados y Pensionados Sordos de Mendoza, igual que el que existe en Buenos Aires. Copiamos el modelo porque ellos están más avanzados que nosotros y como es muy duro golpearse contra una pared, si ya hay una puerta abierta, hay que aprovechar lo mejor y lo malo dejarlo afuera.

Sé el primero en comentar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.